
-Telefono de la esperanza.
-Doctora louis?
-No, soy Jhon hervisan. En que puedo ayudarla?
-La doctora louis me dió este telefono.
-Ah, si, hhmmm, lo hacen muchos medicos. Estamos aquí para ayudarla
-Quien es usted?
-Doctor Jhon hervisan.
-Si, eso ya lo sé. Pero que hace hay?
-Pues...escucho sus problemas y si puedo intento ayudarla. Digame, cual es su problema?
-Como sabe que tengo un problema?
-Bueno porque...todos tenemos alguno. Está llorando? Me da la impresión de que no llora de alegria.
-Oiga, soy una persona feliz. era..ee...era una persona feliz.
-Que le ha pasado?
-Creo que la fe es muy injusta. Me parece muy injusto que unas personas tengan Fé y otras no la tengan.
-Por eso ha dejado de ser feliz?
-No...solo era una idea que se me ha cruzado por la cabeza.
-Que le pasa?
-En la tienda no tienen el helado que me gusta.
-En su vida.
-Cuando somos felices no nos damos cuenta. Eso tambien es injusto. Deberiamos vivir la felcidad intensamente. Y tendriamos que poderla guardar, para que en los momentos que nos haga falta pudieramos coje un poco. Del mismo modo que guardamos cereales en la despensa, o rollos de papel higienico por si se acaban, entiende?
-Por qué necesta recambios?
-Y usted no? Ya es bastante feliz?
-No. No lo soy pero...no creo que lo necesite.
-Dios mio...espero que no graben estas conversaciones.
-No las grabamos.
-Y que tal es eso de escuchar los problemas de la gente a medianoche?
-Está bien. Deberas quiere saberlo?
-Si.
-Es...es mejor que quedarme en casa pensando en mis propos problemas.
-Y lo hace por eso?
-Escuche, no creo que haya llamado para hablar de mi. Veo que ya no llora.
-Usted sabe que es el amor?
-No y que?
-Ya...
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